OBJETIVO:
UN PEZ AERODINÁMICO Y ESQUIVO
En nuestra geografía tenemos la
suerte de poder disfrutar de gran variedad de especies piscícolas que pueblan
nuestras aguas; desde zonas con grandes extensiones de agua como por ejemplo,
ocurre en embalses muy nombrados a día de hoy, como es el caso de Mequinenza,
Orellana, Cíjara, Alcántara…ríos como Ebro, tajo y Guadiana; y en el caso
opuestos, pequeños lugares y afluentes a estos mismo de pequeña extensión y en
muchas de las ocasiones prácticamente inexplorados. Todos ellos presentan gran
variedad de especies maravillosas que nos hacen disfrutar a día de hoy de nuestro deporte…
Relacionamos
carpfishing con la pesca de grandes carpas, olvidándonos de otro ciprínido que
además es autóctono en nuestro país, el barbo. Este se distribuye por casi toda
nuestra geografía y por otros puntos como Europa occidental y central. A
diferencia de la carpa que fue un pez introducido y de la que hay constancia en
casi todos los lugares, el barbo es un pez que está desapareciendo; cuyo
principal problema de dicha desaparición es la contaminación, la competencia
con especies foráneas y la pérdida de su hábitat natural.
UN POQUITO DE BIOLOGÍA
En
nuestras aguas habitan varias subespecies de barbos entre los que podemos encotrar:
barbo comizo (Barbus comizo), común (Barbus bocagei), barbo de montaña (Barbus meridionalis), cabecicorto (Barbus microcephalus), gitano (Barbus sclateri)...
A
parte de estas subespecies de barbos,
existen en nuestras aguas algunos
híbridos. Un hecho bastante preocupante es la desaparición del barbo
comizo de muchos puntos de la geografía, una de las especies que mayor tamaño
alcanza, todo ello producido por su desplazamiento y contaminación de los
ecosistemas.
Otro de los aspectos llamativos de este pez es su
desove, el cual lo realiza en los cursos altos de los ríos y arroyos en busca
de aguas más oxigenadas y lechos poco profundos para poder realizar su cortejo
nupcial y así poder depositar posteriormente sus huevas.
TRISTE PERO CIERTO
Uno
de los aspectos más preocupantes y relevantes, es la desaparición y
desplazamiento de este fabuloso pez en nuestras masas y cursos de agua (y ya no
solo del barbo, sino de otras muchas especies); y todo se encuentra directamente
relacionado con la contaminación y la mala gestión de muchos de los lugares.
Hace
tiempo que redacté un artículo en esta misma revista, titulado (“PASIÓN POR LA NATURALEZA”), haciendo
referencia a este gran problema sobre la conservación de nuestros ecosistemas;
cuyo tema se encuentra por desgracia a día de hoy, muy olvidado por parte de
muchas personas que van al campo y ensucian, introducción de especies
alóctonas, fábricas que tiran sus vertidos a los ríos y arroyos…etc.…¡¡¡Todo es
un caos!!!.
Es
frustrante ver como no puedes hacer nada para que esta situación cambie e
intentar hacer cambiar la mentalidad o
hacer comprender a muchas personas que gracias a la naturaleza y a su flora y
fauna podemos vivir; “¡¡¡cualquier día esto pega un peo y ya será tarde para
remediarlo!!!”.
LOCALIZACIÓN, ÉPOCA, CONSTUMBRES Y ESTRATEGIAS
Podemos localizar ejemplares de barbos en tramos de corrientes lentas y fuertes; por el contrario existen barbos,
que han llegado a adaptarse a vivir en
zonas estancadas como embalses, charcas, tablas de ríos.... Normalmente
prefieren los fondos de grava o arena, aunque tampoco es extraño capturarlos
cerca de zonas con algas, estructuras rocosas y en zonas de ligero cieno.
Vamos a
diferenciar dos ecosistemas totalmente distintos:
-
Los ríos: En estos
lugares y dependiendo de la estación en la que nos encontremos podremos
localizarlos en diferentes zonas; en el caso de la primavera y el otoño; los
encontraremos en zonas poco profundas y corrientes moderadas, protegiéndose de
la misma en zonas de algas, árboles sumergidos, piedras…además es una manera de
esperar la comida sin tener que desplazarse. En el verano suelen moverse en las
horas de menos calor (por la mañana y por la noche) y durante el invierno se
encuentran resguardados en zonas profundas, de las cuales solo se desplazan
para alimentarse.
-
Los embalses, charcas..: En estos ecosistemas podemos localizar los barbos
como si de carpas se tratara, ya que su comportamiento es muy parecido , por lo
que nos facilitará el trabajo si la población de los mismo no es muy grande. En
primavera comienza la freza, por lo que podemos encontrarlos en las colas de
los embalses; en verano y debido a las altas temperaturas, los barbos buscaran
zonas profundas donde la temperatura del agua sea más fría que en el resto del embalse. Durante el otoño podemos
localizarlos en zonas de aguas intermedias; siendo el invierno el momento de
buscarlos a grandes profundidades.
Debido
a que barbos y carpas tienen que convivir con otras especies; hace que la mayor
actividad de ellos ocurra en invierno; ya que la carpa aminora su actividad,
haciendo que los barbos coman más a sus anchas; esto no quiere decir que no
podamos pescar barbos en verano ni carpas en invierno y viceversa.
Sabemos que los barbos y sobre
todo los grandes ejemplares (al igual que cualquier otro pez de gran tamaño),
son muy desconfiados y reacios a entrar en nuestros cebaderos y a zonas con
mucho ruido (de ahí la importancia del silencio, para conseguir buenos resultados). Intentaremos engañarlos,
utilizando poca comida (comida de calidad) para cebar o incluso solamente
utilizaremos pva junto a nuestro cebo de anzuelo. Los sabores más típicos para
los cebos serán salados: cebos de base de pescado, cárnicas, cangrejos, etc.
También emplearemos cebos de origen
natural como son peces muertos, cangrejos, babosas, caracolillos acuáticos,
semillas, etc...
UNA DE COMUNES
Hacía
ya mucho tiempo desde la última vez que realice una jornada de barbos, y ya estaba ansioso de tener en mis
manos un ejemplar (daba igual el tamaño), ya que es un pez que me apasiona.
Durante muchas idas y venidas, decidimos prepararlo todo para pescar durante
tres días en un pequeño lugar, en la que la población de barbos comunes es
bastante importante; el único problema que tendríamos sería la presencia de
pequeñas carpas de pequeño tamaño que nos darían la lata a lo largo de la
sesión (aun siendo invierno). Esta presencia de carpas pequeñas, se debe a la
subida de los niveles de agua durante los dos últimos años en la estación de la
primavera, por lo que la inmensa mayoría de las huevas han tirado hacia delante
y han evolucionado (de ahí la cantidad de peces pequeños).
Otra
de nuestras sorpresas fue como subió el nivel del agua anegando el camino por
donde habíamos pasado y solamente podíamos regresar por ese mismo; no nos quedó
otra cosa que esperar durante un día más
de lo previsto. Al día siguiente y con todo recogido y llenos de agua y barro
abandonamos este maravillo lugar…
CONCLUSIÓN
El
barbo es un pez fabuloso, puro músculo y fuerza; que habita en nuestras aguas y
que poco a poco y con el paso del tiempo está desapareciendo de muchas de
ellas. Desde aquí poder hacer una pequeña reflexión ya no solo al amante del
carpfishing, sino a cualquier pescador y amante de la naturaleza, y es que entre todos hagamos ver a aquellas
personas que no son conscientes de los daños causados a nuestro entorno y a
nuestra fauna y flora. Cualquier ecosistema por pequeño que sea y se encuentre
aunque sea dentro de un medio urbano, seguirá siendo ecosistema…
Por
favor ayudemos a la naturaleza, ya que sin ella no podremos realizar nuestro
deporte en la modalidad que sea y tras la especie piscícola que sea. Luchemos
por un entorno limpio, en los que cada parte de él, por pequeño que sea,
realiza una función fundamental en la vida…
Si señor por unos momentos me has sacado de esta cuarentena y me has trasladado a la orilla de ese pantano haciéndome imaginar la picada y la lucha de ese formidable Barbo...muchas gracias Ismael
ResponderEliminarMuchas gracias Vicente, se agradece tu comentario y que hayas pasado un rato agradable como el que pasé yo pescando y sobretodo escribiendo. Gracias por seguir las entradas del blog, en unos días subiré más. Saludos
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